Hay productos que definen un lugar. En Asturias, la sidra es uno de ellos. Imposible imaginarse una tierra sin igual como lo es esta Comunidad Autónoma, sin ella. Se escancia en las mesas de las sidrerías, acompaña al cachopo, a la fabada… Es una industria con siglos de historia, un ritual social con reglas propias y un sector económico en sí mismo.

 

De la manzana al vaso: cómo se elabora

 

Todo empieza en el manzanal (Asturias cuenta con más de quinientas variedades autóctonas de manzana de sidra y es esa combinación de variedades es lo que determina el carácter que tiene).

No hay dos lagares que elaboren exactamente igual.

Después de recogida la manzana se muele, se prensa y el mosto resultante fermenta de forma natural en grandes toneles de madera o acero inoxidable durante varios meses. Sin añadir azúcar, sin carbonatación artificial. La sidra natural asturiana es exactamente eso: natural.

 

 

Cómo se toma

 

El escanciado no es un teatro para turistas. Elevar la botella y dejar caer el líquido desde altura oxigena la sidra y activa sus matices. El culín, la pequeña cantidad que se sirve de una vez, se bebe rápido precisamente por eso.

De hecho la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) Sidra de Asturias ampara tanto la sidra natural como la sidra natural espumosa elaborada en el Principado con manzana autóctona. No todos los lagares están acogidos a ella, pero quienes lo están ofrecen una garantía adicional de origen y proceso.

Para el visitante, buscar el sello es una forma sencilla de orientarse entre la amplia oferta disponible.

 

 

Lagares que merece la pena visitar

 

El triángulo sidrero se concentra en los concejos de Villaviciosa, Nava y Gijón, aunque la producción se extiende por buena parte del Principado. Villaviciosa es considerada la capital de la sidra asturiana y alberga el Museo de la Sidra, una referencia para entender la historia y la técnica detrás del producto.

En Nava se celebra cada año el Certamen Mundial de la Sidra Natural, que convoca a los mejores lagares del Principado y es una cita de referencia para profesionales y aficionados. Muchos lagares de la zona ofrecen visitas guiadas que incluyen recorrido por las instalaciones y espicha al final. Una experiencia que combina conocimiento y disfrute de forma difícilmente mejorable.
Para quienes viajan con presupuesto controlado, este tipo de visitas son una opción de alto valor a bajo coste. En Rial entendemos que planificar bien el gasto de ocio es parte de una economía personal sana, y este es exactamente el tipo de plan que lo demuestra.

Preguntas frecuentes

 

¿Cuándo visitar un lagar asturiano?

 

Aunque muchos lagares reciben visitas durante todo el año con cita previa, el otoño, durante la recogida y el prensado es la época más activa.

¿Qué diferencia hay entre sidra natural y sidra espumosa?

 

La sidra natural es el producto tradicional asturiano, sin carbonatación añadida. La espumosa pasa por una segunda fermentación en botella y tiene un perfil más próximo al champán.

¿Es necesario reservar para visitar un lagar?

 

En la mayoría de los casos sí, especialmente en temporada alta. Conviene contactar directamente con el lagar con antelación.

¿Dónde se concentran los mejores lagares de Asturias?

 

Villaviciosa, Nava y el entorno de Gijón concentran buena parte de la producción. Villaviciosa es el punto de partida más recomendable para una ruta sidrería.

¿El Museo de la Sidra de Nava merece la visita?

 

Sí. Ofrece una visión completa del proceso de elaboración y la historia del producto, con exposiciones permanentes y temporales accesibles para todos los públicos.

¿Tiene denominación de origen?

 

Sí. La DOP Sidra de Asturias ampara la sidra natural y la natural espumosa elaboradas con manzana autóctona en el Principado. Es el sello que garantiza origen y proceso.