Porque, dejando a un lado las connotaciones religiosas, lo cierto es que todos tenemos marcada esta fecha en rojo en el calendario. Procesiones, costumbres, cultura… ¡el pack completo! Es tiempo de recordar este post, que es el momento ideal para rescatarlo es ahora. Actualizamos y te lo damos a leer.
En Rial somos de nuestra tierra. Y que se note.
¿Te vienes?
Las imprescindibles
Elegir solo unas pocas es casi misión imposible. Pero lo intentamos, porque aquí se abrazan la tradición de siempre y ese aire moderno que le da vidilla al asunto:
- En Oviedo, la de Los Estudiantes es todo un clásico del Jueves Santo. Su recorrido por las calles más representativas se lleva una ovación.
- Si el Viernes Santo te pilla en Gijón, apunta: procesión del Silencio por la noche. Tambores, recogimiento y una atmósfera que pone los pelos de punta.
- El Domingo de Resurrección en Avilés tiene su toque de originalidad con la Quema de les Fuegos. Se plantan figuras de paja que representan a personajes y sucesos del momento… y acaban reducidas a cenizas.
- En Cangas de Onís, el Domingo de Ramos cobra vida, literalmente, con la Pasión Viviente: todo el pueblo se convierte en escenario bíblico.
- Luarca arranca con La Borriquilla el Domingo de Ramos. Ramas de olivo, mucha infancia participando y música con raíces bien asturianas.

La Semana Santa también se saborea
Que sí, que las procesiones están muy bien… pero ¿y la comida? Aquí va un menú digno de aplauso:
- Oviedo: carbayones.
- Avilés: frixuelos.
- Gijón: torrijas.
- Luarca: pescado a la sidra.
- Villaviciosa: casadielles.
- Villanueva de Oscos: empanada de bacalao.
- Cangas de Onís: quesos asturianos.
- Ribadesella: fabada asturiana.
- Llanes: arroz con leche.
Vale, vamos a nombrar a algunos:
Carbayones: dulces típicos de Oviedo y son empanadillas rellenas de una mezcla de almendra molida, azúcar y otros ingredientes, cubierta con un glaseado de azúcar.
Frixuelos: (frixuelos o filloas) crêpes típicos de Asturias. Se elaboran con harina, huevo, leche y azúcar y se sirven acompañados de miel, azúcar, mermelada o chocolate.
Casadielles: especialmente populares en la zona de Villaviciosa. Son unas empanadillas fritas rellenas de nueces, azúcar y anís y suelen consumirse como postre o merienda.
Pero si hay un postre por excelencia es el roscón de Pascua y forma parte de la tradición gastronómica de la región durante la celebración de la Semana Santa y la llegada de la primavera. Diferente del Roscón de Reyes (conocido en otras regiones de España), es un bollo dulce elaborado con una masa similar a la del pan dulce y con huevos, azúcar, leche y mantequilla. Suele estar aromatizado con ralladura de limón o naranja, y a menudo se añaden frutos secos, como nueces o avellanas, e incluso pasas y se sirve decorado con «azúcar glas».
¿Y qué pasa con el mantecado de Avilés?
También llamado bizcocho imperial asturiano. Su sabor conquista sin necesidad de discursos largos. Harina, mantequilla, azúcar y almendra molida. El resultado: por fuera crujiente, por dentro, pura ternura.
Estos días es fácil de encontrar en pastelerías, cafeterías con encanto y algunos restaurantes se apuntan a ofrecerlo como postre estrella.
Ahora vamos de visita a Avilés.
Desde 2013 su Semana Santa ostenta el título de Fiesta de Interés Turístico. Y razones no le faltan: historia, arraigo, emoción y ese ambiente que invita a volver cada año.
Vecinos y forasteros la valoran por igual y el movimiento en calles, comercios y hoteles habla por sí solo.

Pero hay más formas de disfrutar de estos días de cofradías y desfiles procesionales. No te las pierdas: Aller, Villaviciosa…
Otras preguntas.
¿Cuál tiene más historia?
La de Los Pasos en Oviedo, que viene desfilando desde el siglo XV. Una veterana con solera.
¿Puede un turista participar?
En ocasiones muy concretas se puede formar parte, siempre que se sigan las pautas de las cofradías. Lo de improvisar, mejor dejarlo para otro momento.
¿Qué música acompaña a las procesiones?
Bandas, corales, tambores… pero si hay gaitas, el alma astur se te mete en el pecho.
¿Y el estilo sevillano?
En Asturias se prefiere mantener el sello propio. Lo barroco se queda para el sur.

